El arado

HALASANA

COMENTARIO:

  • Postura de inversión plegada que suele practicarse al final de la sesión de yoga, es perfecta para practicar después de la Vela, ya que sigue estimulando la glándula tiroides.
  • Combina los efectos de las posturas invertidas y de las posturas de flexión.
  • Es una postura tranquilizante y prepara el cuerpo para la relajación.

CÓMO HACERLA, PASO A PASO:

  1. Túmbate boca arriba, coloca los pies en el suelo y empuja con los brazos al suelo para levantar las piernas hasta que las rodillas queden por encima de la cabeza.
  2. Coloca las manos en la espalda y estira las piernas hacia atrás hasta que los pies toquen el suelo por detrás de la cabeza.
  3. Mantén el torso perpendicular al suelo todo lo que te sea posible y llevas los muslos y el cóxis hacia el techo, tirando de la parte interna de la ingle hacia la pelvis.
  4. Puedes estirar los brazos con las manos entrelazadas y juntando los omóplatos.

DURACIÓN:

De 1 a 3 minutos. Puedes aumentar el tiempo a medida que avances en la práctica.

BENEFICIOS:

  • Flexibiliza la columna vertebral y abre y masajea las vértebras cervicales.
  • Proporciona un masaje intenso en los órganos abdominales, beneficiando especialmente a los riñones,hígado y práncreas.
  • Estimula la gándula tiroides al aumentar el riego sanguíneo en la garganta.
  • Combate el insomnio, desarrolla el equilibrio mental.
  • Mejora la salud de todo el organismo.

CONTRAINDICACIONES:

  • Hernia discal.
  • Presión arterial alta
  • Lesiones de cuello: usar mantas para elevarse.

CONSEJO:

No practiques esta postura si tienes alguna lesión en la parte alta de la espalda, el cuello o la cabeza.

Leer másMuestra menos

Preguntas frecuentes sobre el arado (Halasana)

  • Tumbado boca arriba con los pies en el suelo, empuja con los brazos para levantar las piernas hasta que las rodillas queden sobre la cabeza. Coloca las manos en la espalda y estira las piernas hacia atrás hasta que los pies toquen el suelo detrás de la cabeza. Mantén el torso lo más perpendicular posible al suelo, muslos y coxis hacia el techo, tirando de la ingle interna hacia la pelvis. Puedes estirar los brazos con las manos entrelazadas, juntando los omóplatos.

  • De uno a tres minutos, aumentando con la práctica. Suele hacerse al final de la sesión, justo después de la vela, porque sigue estimulando la tiroides y prepara para la relajación.

  • Flexibiliza y fortalece columna y hombros; abre y masajea las vértebras cervicales; masajea los órganos abdominales, sobre todo riñones, hígado y páncreas; estimula la tiroides al aumentar el riego en la garganta; activa la circulación sanguínea y linfática; alivia dolor de cabeza y de espalda, sinusitis y síntomas de la menopausia; calma el cerebro, combate el insomnio y reduce estrés y fatiga.

  • Personas con asma, diarrea, hipertensión, hernia discal o lesiones en cuello, parte alta de la espalda o cabeza, y durante la menstruación y el embarazo. Con el cuello delicado, eleva los hombros sobre mantas dobladas.

  • Coloca dos o tres mantas dobladas bajo los hombros dejando la cabeza en la esterilla: así el cuello no soporta el peso y se mantiene su curva natural. Es la misma preparación que para la vela.

  • «Hala» es arado: el cuerpo dibuja la forma del arado indio. Combina los efectos de las posturas invertidas y de las flexiones hacia delante, y su variante con las piernas separadas es el ángulo inverso.

Carrito
(
0
artículos
)
Subtotal:
0,00 €
Transporte:
TOTAL:
0,00 €