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LA CIENCIA DEL MANTRA

A través del mantra, el alma individual (jiva) se puede liberar del mundo fenoménico, y conseguir los cuatro frutos: dharma (virtud), artha (prosperidad), kama (bienestar) y moksha (liberación). Se denomina mantra porque nace de la mente: la raíz man es 'pensar' y tra viene de trai, 'proteger' o 'liberar'.

Entender el fenómeno

Los sonidos son vibraciones, que dan lugar a formas definidas. Cada sonido produce una forma en el mundo invisible y las combinaciones de aquéllos crean formas diversas y complejas. De hecho, investigaciones científicas han demostrado que las notas producidas por instrumentos musicales trazan figuras geométricas en la arena.

En la práctica del mantra, lo más importante son las vibraciones que se producen. Por eso se pone mucho énfasis en el tono (swara) y la forma (varna) del mantra. Varna se podría traducir como 'color'; en el mundo invisible, todos los sonidos van acompañados de un color determinado.

Según la ciencia del mantra, hay un mantra distinto para invocar a cada deidad, que tiene el misterioso poder de manifestarla, igual que la fusión del átomo manifiesta la tremenda fuerza latente en él. Cuando un mantra apropiado para una deidad particular se recita de manera correcta, las vibraciones que crea dan lugar a una forma especial en los planos superiores, en la cual la deidad permanece durante un tiempo. Por ejemplo, la repetición del Panchakshara mantra: «Om namaha Shivaya», produce la forma de Shiva. Y la repetición de «Om namo narayana», el Ashtakshara mantra, produce la forma de Vishnu.

Un mantra es una divinidad en estructura sonora. Es el poder divino que se manifiesta en un cuerpo de sonido. ¿Qué pasa cuando se recita un mantra? La repetición produce la forma de la deidad vinculada al mantra; esa forma se transforma en el centro de la consciencia y se puede realizar. Se dice que el mantra de una deidad es la deidad misma.
Los mantras sagrados son símbolos revelados en los tiempos de los vedas y los upanishads a rishis* en períodos de profunda meditación.

Los aspectos del mantra

  • El rishi que se realizó con ese mantra y luego lo difundió. Por ejemplo, Vishwamitra es el rishi del Gayatri mantra.
  • El metro, que determina la inflexión de la voz.
  • El devata o ser sobrenatural, que puede ser superior o inferior, y que es la deidad que preside el mantra.
  • El beej o semilla. Es la palabra o serie de palabras que da poder al mantra y constituye su esencia.
  • El shakti: la energía de esa forma, de la vibración producida. Es la que lleva al individuo al devata* del mantra.
  • El kilaka o pilar, que se encarga de estabilizar la consciencia oculta tras el mantra. Es gracias a él que uno puede obtener el darshan* de su deidad.

Despertar un mantra

Un mantra es una masa de energía radiante. Genera y acelera la fuerza creativa y puede proporcionar ciertos poderes. La vida espiritual requiere armonía en cada parte de nuestro ser, que debe estar en consonancia con lo divino; sólo entonces se puede realizar la verdad espiritual. Pues bien, el mantra produce esa armonía. Si logra despertarse, tiene la capacidad de proporcionar paz y dicha, así como revelar la consciencia cósmica. La consciencia divina latente en un mantra se despierta mediante la repetición y las prácticas espirituales. De la misma manera que una llama se fortalece por la acción del viento, el aspirante espiritual se hace más fuerte con la ayuda del mantra.

La iniciación en el mantra -mantra diksha- es uno de los acontecimientos más importantes de la vida espiritual. Recibir un guru mantra* de un sabio realizado es una gran suerte. A partir de ese momento, en el núcleo del iniciado comienza una tremenda transformación de la que, a menudo, ni siquiera el propio iniciado se da cuenta. Es a causa del moola ajñana, el velo de ignorancia en el cual él se encuentra. Como una semilla plantada en el seno de la tierra, su desarrollo culmina con el fruto de la realización. •

Artículo publicado en Yogaworld
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